Esta postura de yoga entra en el grupo de posturas de las torsiones en equilibrio.
Es una práctica avanzada en el estilo Hatha Vinyasa, que pudimos practicar en la MasterClass de Octubre y que sirve para:
- crear fuerza muscular, pélvica y abdominal
- afina la concentración
- Detox físico y emocional
Este grupo de postura lo que invita es abrir espacios de auto conocimiento y autovaloración para estar en el momento presente y desde este espacio dibujar la línea a seguir para evolucionar.
Parivritta Bakasana Ekapadakoundinyasana: Paso a paso
Es imprescindible hacer una preparación previa, en la cual se prepara el cuerpo y la mente en acercarse a esta postura de forma orgánica y segura:
- Propongo un buen trabajo de piernas creando energía muscular junto a la activación pélvica y abdominal.
- Propongo crear movilidad en la cadera combinando el trabajo con abertura de pecho y finalmente dar movilidad a la columna vertebral alargándola. Este último trabajo lo propongo utilizando la pared.
¿Qué beneficios tiene esta postura?
- Es una postura detox, tanto a nivel físico ayudando el tránsito intestinal y facilitando la digestión como a nivel emocional desechando emociones que ya no tienen sentido a sustituir.
- Construimos fuerza muscular en todo el cuerpo.
- Conseguimos centrar la mente y por lo tanto aislarla de todo tipo de ruido interior.
- Postura desafiante para motivarnos dándonos unos objetivos a conseguir.
- Autoestima. Paciencia. Perseverancia. Humildad.
Sin embargo la falta de fuerza muscular (piernas y brazos) como también el poco tono pélvico y abdominal pueden ralentizar acercarse a la postura final.
Tomando consciencia de ello asumimos que serà oportuno trabajar previamente la fuerza muscular durante una época y con más herramientas volveremos al intento.
Las posturas se construyen desde sus bases y la postura en si es el mero resultado de un gran trabajo previo.
¿Cómo podemos avanzar para construir esta postura de yoga?
Si no conseguimos crear la torsión con las manos en el suelo, podemos apoyar los pies en dos bloques para ganar altura y espacio.
Si no podemos estirar las piernas nos quedaremos en la fase previa y tomaremos nota de lo que nos falta trabajar para acercarnos a la postura.
A medida que el cuerpo evoluciona, la conciencia se expande y nuevas posibilidades se despliegan ante ti.
Aquí empieza la magia del yoga.
